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sábado, 24 de octubre de 2020

Capítulo XXV - Volver a Alemania

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En el capítulo anterior quedamos que ya no quedaba otra opción que apresurar el viaje de retorno a sus hogares.

Debían tomar un tren desde París hasta Berlín, pero este servicio se hallaba interrumpido o por lo menos era muy peligroso por los controles en frontera por ambos lados, lo único que quedaba era: volver vía Luxemburgo o tomar un tren hasta cerca de la frontera y luego intentar cruzar a pie por algún paso no habilitado.

Era más económica la segunda opción , así que votaron por esa.

Compraron boletos en tercera clase, con bancos de madera y bastante incómodos para el viaje, pero tenían la ventaja que si el vagón no estaba muy lleno podían acostarse sobre el banco, es más, como los bancos con capacidad de 3 pasajeros sentados, se encontraban enfrentados, había lugar en el piso entre los respaldos.


 Si se mira con detenimiento se nota que los respaldos se adosan dejando un espacio en el piso entre ellos donde la gente solía acostarse en los viajes largos


Durante el viaje en el tren hicieron amistad con un señor mayor que había intervenido también en la primera guerra mundial .

Cuando le comentaron sus planes, el señor, que les había tomado simpatía les previno de la siguiente manera:

-”Uds. no están seguros en ningún lado”.

_”Si se quedan en Francia, los van a encarcelar por ser miembros de un país enemigo”

_”Y aun si no los encarcelan , la gente va a descargar todo su odio en uds., culpándonos de cuanta cosa les sea posible, porque en tiempos de guerra hasta lo impensable en tiempos de paz, es posible”.

_Pero si se vuelven, y los descubren los van a acusar de alta traición a la patria, aduciendo que los franceses los dejaron salir a cambio de hacer espionaje”.

Tal vez, para todos nosotros, los que hemos crecido en tiempos de paz, nos parezca un poco exagerado, pero cosas como estas son extremadamente comunes en tiempos de guerra.

Se desconfía de todo y de todos, cada ciudadano quiere ser mas patriota que los demás, por lo que las denuncias son pan de todos los días, acusando a personas que: hablan otro idioma, pretenden protestar o simplemente tienen un punto de vista diferente.

Se ha llegado acusar a gente por no aparentar ser enfermiza, culpándonos de canibalismo, durante la época de racionalización de alimentos, y el castigo era lincharlos.

Si alguien sabía o creía saber que el vecino tenía algún ahorro, estaba expuesto a ser acusado de obtener beneficios por “colaborar” con el enemigo.

El término de espía es utilizado para aquellos brindan información al enemigo, mientras que el colaborador era cualquiera que “beneficia” directa o indirectamente o muestra simpatías con el enemigo, y que podría ser, comprar productos de un comerciante con apellido extranjero.

Una letra diferente, de mas o de menos, podía ser la relación con el “enemigo”.

Por lo que mucha gente optó por cambiar su apellido rápidamente, como es el caso de la familia británica noble de apellido Battenberg (donde Berg=Monte) que se cambió a Mountbatten (mount=monte) para evitar problemas.

Este hombre les explicó que los alemanes de seguro los podrían acusar de ser espías de Francia y el castigo sería ejecución por juicio sumario, situación que iba a agravarse con seguridad por ser ellos de religión judía.

La situación era sumamente seria , y los muchachos lo comprendieron de inmediato, de manera que optaron por bajarse en la siguiente estación y tomar una conexión a Luxemburgo, perdiendo el dinero del tramo no usado y pagando un adicional, lamentando ver cómo disminuían sus magros ahorros logrados.

Llegados a su destino, averiguaron la manera de hacer el cruce fronterizo por una zona boscosa, para lo que iban a necesitar un guía (lo que ahora llamamos coyote).

Pasaron la noche en un pequeño caserío para luego intentar el cruce al alba.

Recibieron alojamiento en una cabaña de un labrador que vivía solo con su hija adolescente, dado que su mujer había fallecido hace tiempo ya.

Esta gente les había ofrecido alojamiento gratuito comprendiendo la situación, pero comida no había ni para ellos.

Los tres primos resolvieron entonces, juntar unas monedas para que la niña fuese hasta el mercado para comprar una gallina para preparar una buena sopa con papas.

Resultó pues que la joven, al haberse criado sin madre, no tenía idea de preparar una gallina, pero como tenía buena disposición iba a preguntar en el mercado con la vendedora, la preparación.

Mercado de pueblo típico europeo de la década de 1930

 

Pueblo de Europa central

Así la cosa, se llegó hasta el puesto de venta de gallinas para averiguar cómo se preparaba el ave de corral, la explicación que recibió fue la siguiente:

_”Yo la mato, tu sólo debes desplumar bien la gallina con bastante agua caliente y la cocinas hasta que esté tierna, por que las gallinas necesitan bastante más cocimiento que un pollo y por ser más fibrosas”.

Feliz la niña de probar una comida suculenta, se dispuso a preparar de inmediato lo que se le antojaba, iba a ser un manjar.

Calentó suficiente agua a temperatura de ebullición, y con mucha paciencia le arrancó todas las plumas, cuidando de que no quedara ningún canuto de pluma,

Preparo nuevamente agua y en una cacerola grande cubrió la gallina con agua y luego le agrego unas pocas papas y zanahorias.

Charlando alegremente los cinco esperaron la comida.

Luego de un tiempo empezó a emanar de la olla un olor nauseabundo.

La gallina empezó a inflarse y finalmente reventó, esparciéndose entre los vegetales restos de la hiel del animal y la materia fecal de los intestinos.

La vendedora había omitido recomendar eviscerar el animal, y ella no tenía ni idea.

Demás está decir que se acostaron nuevamente sin comer.

Al otro día a las primeras luces, cruzaron sanos y salvos la frontera.

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sábado, 17 de octubre de 2020

Capítulo XXIV - París

 

París

En el capítulo XXII, “Luxemburgo” les estuve contando como los tres violines “ Die Drei Fiedler” iniciaron su primer viaje fuera de Alemania, donde si bien habían sufrido  privaciones, éstas fueron básicamente por poder ahorrar suficiente dinero para llevar a sus padres /hermanas; pero habían logrado tocar en alguno que otro club nocturno y también en casamientos y fiestas, o sea actividades  normales que cualquier músico aspira.

Un poco envalentonados por los resultados deciden probar su suerte viajando un poco más lejos de la frontera y llegar hasta París.

El célebre "MOULIN ROUGE" en la los años 30

 El problema fundamental que se les presentó fue que ellos poseían visa de trabajo para Luxemburgo solamente y ninguna para Francia; pero claro, los controles fronterizos entre estos dos últimos países no eran demasiado rigurosos y lograron llegar a la “Ciudad Luz”, para ellos fue como haber llegado al paraíso mismo, la cuna de la cultura y también de la bohemia.

Donde al parecer todos vivían de su arte sin importarle sus ingresos, o sea idealismo puro.

Claro que la realidad se mostró diferente, en muchos de los  clubes nocturnos que se presentaron, les pidieron documentos, y obviamente las antinomias de Alemanes y Franceses surgieron rápidamente, 

Una razón era que las heridas de la primera guerra mundial  no habían cauterizado y la otra era que la excesiva agresividad de Hitler en sus discursos hacían prever nuevamente un enfrentamiento. Obviamente también en Francia había grandes industriales que veían en un enfrentamiento armado un rápido y astronómico enriquecimiento, entre ellos Dunlop y Michelin.

La situación de la clase trabajadora en los años 30 en Francia no era buena

 O sea hubo merma en los ofrecimientos en clubes y bares por sentimientos nacionalistas franceses que se oponían a todo lo que fuera Alemán, y lo mismo ocurría en fiestas o casamientos.

Así las cosas , solo quedaba apretarse los cinturones, buscar la pensión más económica que pudieron encontrar y buscar alternativas.

Y no es que se decidieron a esto o lo otro, directamente tomaron cualquier trabajo que les pudieran ofrecer por más bajo o denigrante que les pareciera.

Pasear enfermos en sillas de ruedas, podía ser en cierta manera bastante agradable, pero tenía el inconveniente que esto solo era posible en los días tibios y soleados, y tampoco aumentaba demasiado los ingresos, apenas era suficiente para el gasto (mínimo) diario.

Samuel “Mullie” Muzykant, tenía una particular facilidad para “imitar” el francés, y parecía que lo hablaba a la perfección, claro que no sabía lo que decía.

Así las cosas, se enteró de una empresa de cobranzas que incorporaba personal, los requisitos no eran demasiados, solo visitar la mayor cantidad de morosos posibles, y no había restricción de horarios, de día o de noche, día de semana o feriado, todo era bienvenido para incomodar al deudor y obligarlo a cancelar rápidamente su deuda.

Esto era fantástico pues en caso de encontrar un trabajo de músico, podrían aceptarlo como trío  y luego seguir él con la cobranza 

Claro que el trabajo era agotador, porque había que recorrer parís de “cabo a rabo”, y obviamente gastando lo menos posible, o sea ...de a pie.

Entonces uno de los dueños de la empresa, viendo que el francés de Mullie era paupérrimo, le escribió fonéticamente las preguntas básicas y las respuestas que posiblemente podría recibir.

Su saludo seria: _"Bonjour, je cherche Monsieur  XXX" ( buenos días busco al Señor XXX)

Respuestas posibles: _"Pas ici, reviens plus tard" (No está, vuelve más tarde)El respondería:  _"Je reviendrai jusqu'à ce que je le trouve" ( Volveré hasta encontrarlo)

Como podemos ver, no era mucho el vocabulario necesario, porque la empresa no se caracterizaba por su amabilidad sino por la efectividad. 

Pocas palabras  bien pronunciadas.

Otra variable que se podía producir que la persona que lo atendía dijera:

Il ne vit plus ici, il a déménagé ( Ya no vive , se mudo) 
 y el diría: _"Ne t'inquiète pas, je vais le trouver et le faire glisser par une oreille jusqu'à ce que je paie" (No se preocupe, yo lo voy a encontrar y lo arrastraré de una oreja hasta que pague)

Nuevamente apreciamos que la cortesía no era una virtud de la empresa, y que era fácil memorizar los posibles escenarios posibles.

Entonces…. ¿Que podría salir mal en este trabajo?, aparte claro que al final de la jornada sus pies estarían doloridos, llenos de ampollas y las suelas de los zapatos ya llenos de agujeros por el desgaste, lo que se remediaba colocando hojas de diario plegadas en su  calzado, además que los ingresos eran mínimos.

Mi padre y Joel Baran, mientras tanto probaban suerte como músicos callejeros “ a la Gorra”, si bien hubo ingresos , también estaban limitados a las inclemencias climáticas.

Pero poco después, fueron denunciados ante la policía por trabajar siendo extranjeros (Alemanes) sin el permiso pertinente.

Al principio la policía se acercaba y los intimaba bruscamente a retirarse, pero poco a poco el asunto se volvió más serio e incluso recibieron algún que otro bastonazo.

Entretanto, Mullie  tuvo un incidente que podría haber acabado muy mal, y fue el siguiente:

Al preguntar por el deudor, recibió como respuesta Il ne vit plus ici, que el interpretó como, -”Ya no vive, se mudó”

 Y según se lo habían indicado, respondió con tono intimidante : -” Ne t'inquiète pas, je vais le trouver et le faire glisser par une oreille jusqu'à ce que je paie” (No se preocupe, yo lo voy a encontrar y lo arrastraré de una oreja hasta que pague).

La respuesta de su interlocutor, un hombre muy fornido y colérico, fue de una violencia brutal, la emprendió a golpes de puño contra un hombre, aunque joven, cuyos músculos sólo se habían ejercitado para sostener un violín.

Tuvieron que acudir varios transeúntes para evitar que lo matara, finalmente una persona intervino como intérprete y aclaró la situación.

La respuesta del colérico señor había sido: _” mi hijo murió” y obviamente se sintió profundamente dolido con la respuesta: _”No se preocupe, yo lo voy a encontrar y lo arrastraré de una oreja hasta que pague”.

Igualmente Mullie tuvo que estar unos días hospitalizado para que sus heridas sanaran.

En el hospital de París

 

Al mismo tiempo, la policía fue muy directa y explícita, _Si esta noche están acá, no respondemos por sus vidas”

Era tiempo de volver a Alemania.

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sábado, 10 de octubre de 2020

Capítulo XXIII - El Sobretodo

 

El sobretodo



Habíamos quedado en el capítulo anterior que los tres ViolinistasDie Drei Fiedler” habían ido a probar suerte en Luxemburgo, sin embargo acabo de recordar un episodio ocurrido poco antes del mencionado viaje.

El caso es que  contrataron a mi padre para que tocara en una orquesta en un evento muy importante y como se podrá imaginar el lector , la presentación de los músicos debía ser acorde, o sea, de etiqueta.

Esto incluye camisa con pechera, puños y cuellos desmontables para dejarlos  perfectamente almidonados y de esta manera luzcan impecables. 

Que estos elementos fueran desmontables tenía una ventaja adicional, se podía llevar uno o varios juegos adicionales e intercambiarlos. Dado que en ocasiones la orquesta tenía más de una “entrada”, lo que significa que luego de actuar durante una hora o más, gozaban de  un descanso y volvían a actuar,  de manera volvían a estar perfectamente presentables sin rastro de transpiración o arrugas.

Si bien esta foto es de una época muy posterior ya que data de 1947,ilustra perfectamente como debían estar vestidos los músicos, en esta ocasión visten de frac. Mi padre esta en el centro de la imagen tocando guitarra de jazz.

 

Pues bien, debido a la importancia del contrato y del evento , se empezó a preparar varias horas antes.

Primero vino el baño, y hago un párrafo aparte sobre esto, porque no era tan fácil como lo es ahora y que cualquiera de nosotros “habitantes del siglo XXI” pueda imaginar. La razón es que la muchos de los departamentos de Alemania en la época entre guerras, no estaban adaptados a tener agua corriente o cañería de desagües, por lo que el baño debía “prepararse” y había que disponer de:

  • Un recipiente grande con agua bien caliente.

  • Un recipiente con agua fría .

  • Un recipiente más pequeño para mezclar.

  • Una palangana u otro para recoger usada agua

  • Jabón , la mayoría de las veces era el “blanco” que actualmente se usa para lavar la ropa o que los dermatólogos recomiendan por ser neutro sin perfumes y altamente eficaz.

El procedimiento consiste entonces en desvestirse de la cintura para arriba primero, mezclar el agua para obtener una temperatura adecuada y mojarse la cabeza tratando que todo el agua cayera en la palangana. El lavado del pelo se hacía mayormente con el mismo jabón ya mencionado, y luego del enjuagado con agua limpia se secaba el cabello.

Acto seguido se lavaba el cuello, axilas y pecho, usando el agua del enjuague del pelo y se enjuagaba con agua limpia.

Luego del secado, y debido que lo que estoy narrando era en invierno y con temperaturas de  menos diez grados Celsius, era conveniente vestirse la parte superior y desvestirse la parte inferior, nuevamente se procede a lavarse con el agua del enjuague (ya mezclado con agua de lavado) para higienizar las partes íntimas y por último lavar los pies.

Seguidamente venía el afeitado, que era conveniente hacerlo con mucha calma , porque los cortes eran muy comunes y aunque se disimularan aplicando piedra de alumbre que tiene un fuerte efecto cauterizante , cerrando rápidamente la herida, se veían desprolijos.

El mismo jabón utilizado para lavar la ropa, bañarse y como champú, ahora servía bien para ser aplicado con la brocha para ablandar la barba.

Juego de utensilios para afeitar, listos para su uso

 

Seguro que en esa época existían productos específicos, pero o no estaban al alcance de mi padre o habría preferido ahorrar para el futuro viaje y dejar dinero a su madre y hermanas.

Finalmente se aplicaba algo de colonia que aparte de perfumar también tenía efecto desinfectante de las posibles heridas.

Estuche de viaje de mi padre, casi sin uso, conteniendo,brocha , maquinilla, frasco para colonia, recipiente para crema de afeitar o también podía usarse para talco, peine y un espacio para el espejo personal y las hojas de afeitar ( el espejo se debe de haber roto)

 

En el pelo se colocaba unas gotas de aceite perfumado para el pelo que realzaba las ondas que naturalmente se le formaban, aunque lo usara corto.

A continuación procedió a vestirse colocando ropa interior de “interlock” una tela abrigada, con calzoncillos largos debido al frío, dado a que todavía no se habían inventado las medias elastizadas, los hombres utilizaban ligas que evitaban que la formación de  arrugas al bajarse, camisa,finalmente procedió a fijar los puños, cuello y pechera, colocarse el moño.

En ese momento miró la hora, y vio que disponía de mucho tiempo todavía hasta que lo pasaran a buscar, por lo que decidió posponer colocarse los pantalones a último momento, para evitar que la “raya” de los mismos se arrugara y se recostó en la cama para relajarse un poco.

Yo creo que en ese momento él se debe de haber quedado dormido, por cuanto recién tomó conciencia de la hora al escuchar la bocina del vehículo que lo buscaba.

Rápidamente se puso el saco, sombrero, el sobretodo o “trench coat” , tomó su violín y salió prestamente y bajando las escaleras saltando de a dos los escalones.

Estos sobretodos estuvieron de moda en la época en que ocurre este relato.

Tuvo que disculparse con sus compañeros por haber demorado tanto y así llegaron al salón.

Una vez allí, ya en el escenario, todos se quitan los abrigos y pueden imaginar la cara del director de la orquesta al ver todos los músicos en impecables pantalones negros y mi padre en blancos calzoncillos largos.

 Con el apuro se obvió colocarse  pantalón y por  el abrigo tan largo no sintió frío en las piernas, con lo que hubiera percatado de su olvido

La solución? llamar por teléfono a casa ( afortunadamente tenían) y le mandaron el pantalón con un taxi.

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sábado, 3 de octubre de 2020

Capitulo XXII - Viaje a Luxemburgo

 

Viaje a Luxemburgo

En el artículo anterior les comentaba la situación económica de Alemania, la inflación era tan galopante que en un principio las empresas que abonaban los sueldos a sus empleados mensualmente , debieron adaptarse a pagar semanalmente en un principio, luego ya ni rendía el dinero que se cobraba el fin de semana y se hicieron los pagos diariamente.

Finalmente los pagos se tuvieron que hacer dos veces al día,mediodía y noche, la gente aprovechaba el tiempo que la empresa daba para el almuerzo para ir corriendo a comprar un pan o algún alimento de primera necesidad y lo mismo ocurría todas las noches, el dinero no valía nada de un día para el otro.

Otro ejemplo es que en las oficinas de correos, las estampillas no reflejaban el valor del envío, entonces la solución que se encontró fue la de tomar estampillas con valores ya inservibles y con un sello de goma el empleado de la oficina postal, tachaba el valor y luego con otro sello “revaluaba” la misma. También poseo todavía algunos billetes de banco con el mismo sistema.

Así las cosas los tres primos: Samuel Musikant, Joel Baran y mi padre Isidoro Muzykant, decidieron probar fortuna en el extranjero y para ello debieron tramitar los pasaportes respectivos.

Quiero dejar aclarado que en esa época (y por muchos años más) se podía vivir y circular dentro de Alemania sin documentación , a no ser el certificado de nacimiento.

Como todos habrán observado el apellido de ambos primos, hijos de dos hermanos se escriben distinto, pero eso se debe justamente a lo que he mencionado respecto a los tipos de letras que se utilizaron  en las diferentes ciudades y que dio origen a interpretaciones erróneas, Baran en cambio era hijo de una hermana de apellido Musikant, casada con Baran.

El primer inconveniente con el que se tropezó mi padre (y supongo con casi total seguridad) también sus primos, fue que si bien todos habían nacido en territorio alemán, los padres de ellos habían nacido en Rusia.

Pues bien, en Rusia rige el “ius soli” o sea el derecho del suelo, este derecho es el adoptado por la mayoría de los países, que significa que la persona tiene la nacionalidad de donde ha nacido.

En cambio en Alemania rige el “ius sanguini” o sea el derecho de la sangre, por lo que las personas toman la nacionalidad de su padre( hoy de sus padres) dado que la mujer perdía su nacionalidad, religión y apellido con el casamiento, recuerde el lector que ya he acotado anteriormente que mi abuela, Selma Riedel, al casarse con Langer, se convirtió en Selma Langer geb. Riedel ( abreviatura de geborene y que significa nacida como).

La fundamentación de esta ley se retrotrae a la época en que Alemania participó junto con otros países europeos de la colonización Africana, el argumento fue: el hijo de un Alemán aunque nazca en África, sigue siendo blanco, lo cual indica que debe de ser necesariamente Alemán.

Este razonamiento no es descabellado como suena en un primer momento, por que al ser los hijos de colonos de nacionalidad de sus padres, evito las luchas de independencia que protagonizaron los “criollos” en América.

Bien, pero volvemos al tema de mi padre y de sus primos: Alemanes no eran, debían ser rusos entonces, pero este país no los reconoció. La solución?, fueron declarados “Sin nacionalidad”, de religión Judía.

Estos pasaportes los declararon extranjeros en su propio país, pero a su vez sin las garantías que podrían haber tenido con alguna otra nacionalidad, por ejemplo recurrir a una embajada y volver a su país.

Otra desventaja fue que tuvieron que renovar los pasaportes cada 3 años y también presentarse periódicamente en la delegación policial para declarar su domicilio.

Finalizados los trámites, los tres decidieron solicitar visa para Francia, pero no pudieron obtenerla de manera que la solicitaron para Luxemburgo, que les otorgó visa de trabajo por dos meses.

Seguramente recordarán que mi padre había jurado sobre la tumba de su padre que iba a cuidar de su madre y de sus tres hermanas, lo cual podría ser un gran impedimento para viajar , por lo menos en el aspecto moral o de conciencia. Pero sus tres hermanas no estaban desprotegidas totalmente porque la mayor Erna estaba de novia con un renombrado dentista y su posición económica era muy buena.

También Elsa, la segunda estaba de novia próxima a casarse, solo quedaban la menor Rose y la madre, pero los tios prometieron cuidar de ellas para que los jóvenes pudieran viajar y probar fortuna.

Los tres decidieron formar un trío de violines cuyo nombre fue Die Drei Fiedler”,(los tres violinistas) en este nombre se mezclaron palabras en alemán y en Yiddish, el repertorio fue principalmente música húngara que estaba de moda además aprovechando que serían bien contratados en los casamientos y festividades de los Gitanos.

Una vez llegados a destino, tuvieron muy en cuenta que si querían llegar a ahorrar algún dinero para llevar de vuelta debian tener una vida muy espartana, por decirlo elegantemente.

Vista de la parte céntrica

Mapa de Luxemburgo, y los países limítrofes: Bélgica, Alemania y Francia

 

Buscaron la pensión más económica que encontraron, y para mayor economía decidieron cocinar ellos mismos, pero como ninguno de ellos lo había hecho con anterioridad , dado que comían lo que cocinaban las madres. La dieta se reducía a comer diariamente fideos , “lockscreen” en Yiddish que era muy fácil de hacer, porque obviamente no se acompañaban por ninguna salsa o aderezo , y era económicos de adquirir.

Otro de los problemas fue que también había que lavar la ropa, una labor no muy agradable ni fácil, dado que lo hacían en la habitación sin permiso del dueño de la pensión, en un lavamanos y con agua fría. Luego ,el planchado, con plancha prestada y el almidonado de las pecheras, cuellos y puños de las camisas.

El almidonado era particularmente problemático, puesto que si luego en el planchado se producía una pequeña arruga, no quedaba otro remedio que remojar la prenda y volver a aplicarle el almidón, y llevaba tal cantidad que las pecheras parecían tablas de lo rígidas que quedaban.


Moneda de 5 "Centimes" demuestra la solidez económica del país en 1930

Obviamente estas prendas eran como se dice comúnmente “ una puesta , una lavada” por solamente podían ser usadas una sola vez y ya lucían impresentables.

Como el trabajo de músico , se realiza mayormente de noche, quedaba tiempo en el día para abordar otros quehaceres que permitieran obtener algún ingreso extra.

Yoel era un excelente pintor, y era conocido en el ambiente como decorador de instrumentos musicales, en especial las baterías que suelen llevar el nombre del conjunto.

Hotel Mondorf

 

En una oportunidad, lo contrataron para pintar y decorar un ataúd muy lujoso, el aceptó el trabajo a condición que se lo trajeran a la pensión y que iba a avisar en cuanto estuviera listo, pero el trabajo lo haría sin apuro porque era muy delicado y necesitaba estar inspirado para lograr una obra maestra.

Pues bien, el tiempo pasaba y el trabajo no terminaba, por lo que su empleador empezó a intranquilizarse y a reclamar a diario la finalización y entrega del ataúd, pero siempre había una excusa para pedir unos días de prórroga.

 

El casamiento de la Princesa Hilse en Agosto de 1930 - Permitió que muchos músicos pudieran trabajar , no solo en la fiesta en si, sino en los festejos populares

Pero había una razón para que no quisiera terminar el trabajo en el tiempo prometido, y ésta era muy simple, el ataúd era mucho más mullido que el duro camastro de la pensión por lo que lo utilizaba de cama.

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Resumen

Capitulo XLII - El viaje en Tren

  El viaje en Tren Continúo con el relato dejado en el capítulo XXXIX. Ya hacía varios días que el Cap Arcona había echado amarras en el...